Un despacho boutique en el corazón de Sevilla.
Cuatro consultores fundadores hace nueve años. Hoy catorce profesionales que comparten una sola obsesión: hacer lo que prometemos, y nunca prometer más de lo que sabemos cumplir.

Un despacho de la calle Sierpes.
Beatriz Romero-Cortés dejó la consultoría de la Big Four en Madrid y volvió a Sevilla con la idea de fundar un despacho independiente. Tres socios la acompañaron. La primera oficina estaba en una segunda planta de la calle Sierpes con cuatro mesas.

Mudanza a Constitución.
El despacho creció. La nueva sede en Avenida de la Constitución tiene salas de reunión privadas, espacio para sesiones grupales de outplacement y una pequeña biblioteca con literatura sectorial. Seguimos siendo boutique: pocos clientes, mucha presencia.

Catorce profesionales, una sola promesa.
Cuatro socios, ocho consultores y dos coordinadoras. Procesos en toda España con presencia presencial en Sevilla, Madrid y Bilbao. Mandato máximo: doce procesos individuales activos por consultor.
Seis convicciones
no negociables.
Cada decisión interna pasa por este tamiz. Lo que no encaja, simplemente no lo hacemos.
Lo que se dice no sale.
NDA firmado en cada proceso. Las notas de sesión se eliminan al cierre. Si nos cruzamos en un evento, no nos conocemos.
No prometemos colocación.
Prometemos proceso impecable, red activa y consultor presente. Lo demás depende del mercado y del cliente.
Doce procesos por consultor.
Sin excepciones. Tu progreso no compite con otros casos por la atención del consultor que te lleva.
Honorarios fijos, no porcentaje.
Tarifas planas según programa. Eso elimina presión comercial sobre el ritmo de cierre y mantiene la objetividad.
Si no encajamos, derivamos.
Tenemos relación con tres despachos colegas que cubren especialidades que no son nuestras. Recomendamos sin coste.
Sin headhunting paralelo.
Cuando representamos a un candidato, no representamos a empresas que podrían contratarlo. Sin conflictos.